
El mayor espectáculo del mundo deambula a bordo de caravanas desvencijadas, atravesando parajes inhóspitos y carreteras picadas de viruela que ni siquiera figuran en las guías de viaje.
El Circo ya no es propiedad de los niños. Por eso agoniza en silencio, vestido para la ocasión con un incierto sudario de luces mortecinas y lentejuelas opacas.
El payaso se ha cansado de mostrarse ante el público tal y como es. Hace tiempo que decidió no hacer gracia. Pero nadie le toma en serio.
La vieja trapecista ha decidido volver a colocar la red bajo sus pies. Últimamente detesta los saltos realmente mortales.
El domador de fieras es un suicida compulsivo. Cuando introduce su cabeza en la boca del león oprime las fauces con todas sus fuerzas, sin conseguir jamás su objetivo.

La chica caballista está triste. Sueña con cabalgar en libertad, por montes y praderas. Pero la pista es un circulo vicioso sin salida posible.
Cuando alguien muere asesinado en el Circo, la policía siempre sospecha del payaso listo.
El hombre bala siempre desaparece segundos después de ser disparado a un mundo mejor.
El Jefe de pista se enamoró locamente de la contorsionista prodigiosa. Casi todas las noches surge de su roulotte un incontrolable murmullo de exclamaciones y aplausos.
La mujer barbuda anhela casarse con un hombre dulce y sensible que sea capaz de descubrir su verdadero lado femenino.

Vaya repasito a las verdades escondidas del circo ¿de la vida?
Un beso Iñakito, me ha gusstado esta reflexión que podría hacerse de lo que no vemos en un circo y que ni siquiera llegamos a intuir.
Ya no hay nada que explique la presencia de un niño en ese circo, por eso no hay resquicio de ellos. Quizás solamente la mujer barbuda tenga alguna esperanza de salvarse.
Un besito Cata
Sí, Aereon, no está mal pensado. Un besito, amiga.
Los circos familiares se mueren irremediablemente. Claro que el Circo que planteo es terrible, je, je. Un besito.
Desde luego que ese circo tiene los días contados, amigo mío, menuda depre¡¡¡
Yo prefiero los menos dramáticos circos actuales, donde no se juega con la vida, donde no existen "monstruos" humanos, donde la sonrisa nace de la complacencia y no de la tortada que Augusto esclafa en la cara del pobre payaso...
Siempre me obligaban a ir al circo de pequeña, salía triste, un día llevé a mis hijas, por eso de jercer de madre correcta, y ellas me dijeron al salir que les había dado mucha pena, se dieron cuenta de los trajes remendados, del aspecto famélico de los animales, de la desgana de los trapecistas...nunca más las volví a llevar.
BSSSS
Es el signo de los tiempos, Ele. Últimamente tenían que recurrir a series infantiles de cierta popularidad entre los niños. Daba pena verlos disfrazados de Pokémons...¿se dice así?. Besos.
Yo a veces veo circos
En el sentido mas bilbaino de la palabra...
Buena tarde
Ja, ja, Fer. Y tanto.
Joe que circo, m´ha recordao a "La Parada de los Monstruos".
Menuda película.
Menudo artículo, cada frase como para darle vueltas una semana.
Un beso, guapetón.
Qué tristeza me daba cuando de pequeña me llevaban al circo, Iñakito, qué falso me parecía todo, qué raída la alegría, qué apagado y forzado ese trabajo y esa vida errante... Pero es que hasta las películas, si la historia se desarrollaba en un circo me daba tal melancolía que me levantaba y me iba sin verla.
El tono poético de tu escrito redime un poco ese sabor agridulce, es una joyica, Iñakito. ¿Cuándo dices que vas a publicar estas cosas?
Un besote.
No se si de pequeña yo veía lo que cuentas, sólo se que me daba un miedo terrible ir al circo, los payasos: un horror. Mis padres dejaron de llevarme en Navidad porque me pasaba la hora mordiéndome las uñas, llorando y escondiendo la cara entre las manos. Por las noches tenía pesadillas. Ese, tu circo, terrible pero seguro que real, también era el mío, aunque nunca vi a la mujer barbuda... y qué angustia el círculo vicioso. Besos amigo.
Ja, ja, Haru, yo no he dicho nada...¿tú crees?. Igual deprimo a más de uno...Un besazo.
Hay que ver qué malos recuerdos del circo, Meblas. Yo guardo algunos muy bonitos, pude ver en directo a la más grande, a Pinito del Oro...inolvidable. Algún día le dedicaré un post. Besazo.
qué bien reflejas la sensación de soledad y tristeza del circo..al menos, el circo convencional, el de las "leyendas".
Muchos besos, iñakito
Pues sí, Iñakito, he leido textos tuyos que merecerían estar publicados, ¿has pensado en contactar con algún periodista, editor o lo que sea?
Y en cuanto a deprimir al personal, cada uno tenemos nuestros temas favoritos para deprimirnos, no creo que la cosa vaya empeorar por leerte.
Un beso insomne.
Muy buen escrito, como siempre, (qué novedad, jeje). Pero es un gusto leerte, aunque confieso que el circo no me gusta, me da mucha tristeza. El único circo que me gusta es el Soleil (lástima no haber podido ir a verlos, es CARÍSIMOOO!!) y en cuanto a los payasos: alguno de mi país que es un hermoso recuerdo de infancia (que no te nombro porque seguro que no es conocido allá) y por supuesto los GRANDES: Gaby, Fofó y Miliky!!!.
Besossss.
Has descrito muy bien ese ambiente decadente de los antiguos circos, porque yo no se ven por ahí,verdad??
Yo tengo ganas de volver al circo del Sol, no estan los personajes que describes pero es mucho más visual y menos decadente.
un abrazo
Muchos besos para tí, Banta.
¿Y qué me dices de Charlie Rivel, Mix?. Un crack. Besito.
Yo, contrariamente a lo que pueda parecer, prefiero el circo tradicional. El circo del sol, me parece que no es realmente un circo, más bien un club de atletas olímpicos jubilados. Besos, Mujeresque.
Hey, Haru...yo también te quiero, ja, ja. Besito.
Descubrí un circo dirigido por un personaje maléfico, es mi misión desarroparle.
el circo de la vida.
el circo..... da mucho que pensar.
me gusta tu blog.
un saludo.
2009 olvidos para "actualizar" este...komo otros,
2009 abrazos..
Con el paso del tiempo todo pierde su encanto, ahora los niños no quieren a los payasos, quieren a sus maquinitas.
Saludos.
Yo a este circo no voy ni gratis.
Besos.
No me extraña, Azul, ja, ja.